jueves, 10 de mayo de 2007

Susana y prole



Cristopher Lewis, Caroline Lewis y Dra. Susana Lewis, de Ohio, y Rosita Adriani de Lorenzo, de Villa Constitución-Avellaneda-Nueva York-Nueva Jersey.

Migrantes


Mensaje de Edgardo:


aqui tenes esta para que la pongas como el espiritu de los abuelos ANTONIO Y BENIGNO YO SEGUI LOS PASOS DE ELLOS , BUSCAR OTRO MUNDO PARA EMIGRAR .

Vegetales Lorenzo






En el plato está la primera cosecha de esparragos de mi quinta. En la maseta están creciendo 4 platas de habas cuyas semilllas traje de Corujo, de la quinta de José Alonso Martinez, casado con Carmen Otero, hija de Dorinda Otero, hermana menor de Carmen Otero, mi abuela materna.El cultivo de habas es muy común el Galicia. Es comida de pobres. Hay un dicho: "En todas casas se cuecen habas".


Gracias,


Cholo

domingo, 6 de mayo de 2007

El cadáver de Benigno

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Estoy ahorrando para poder comprarme una impresora con la que pueda scanear fotos y así ponerlas aquí.
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A propósito, Gaby: ¿vos tenés scaner? Creo que había una caja de fotos en el departamento de Francia. Pueden tenerlo Patricia o Marcela o tu viejo. Si lo tuviera tu viejo, tendrías una tarea para hacer. Si no, avisame así les pido a las chicas.
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Para este relato, hecho por Celia, Gaby o yo pondríamos una foto de Benigno Lorenzo. Nació cerca del año 1926. Cuando tenía 19 años trabajaba acarreando vacas. Una vez habían llevado unas vacas a las islas y de regreso se quedó con otros dos chicos en la orilla del río. Se metieron a nadar y a jugar en el río, cerca de donde es hoy Villa Cavalli, en línea recta desde la actual casa de Celia y Anita al río. En una época —no sé si sería aquella o más tarde— hubo allí un frigorífico. Benigno, que llevaba el nombre de su único tío Lorenzo, se ahogó. No podían encontrar el cadáver. Mi mamá me cuenta que entonces ofreció su ayuda un hermano de Pesoba, el marido de tía Lucía Borelli, una de las hermanas mayores de la abuela Luisa —acaso la mayor. Bartolomé Pesoba, de sangre india, enorme y bueno, cordobés según Betty, correntino según mi mamá. El hermano había trabajado en la marina y dijo que conocía la zona. Dijo que había un túnel bajo el agua y opinaba que Benigno estaba ahí. Se metió, sin más oxígeno, traje de buzo y equipo subacuático que una soga que le ataron a la cintura. Se sumergió, buceó hasta el túnel, se metió y encontró, efectivamente, el cadáver.
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— ¿Lo sacó?
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— Sí, inmediatamente.
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— ¿Cómo hizo?
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— Lo tocó, nada más. Ellos saben cómo hacer. Se decía que cuando tocás a un ahogado, el ahogado te sigue hasta la superficie. Y así fue, atrás del hombre apareció Benigno.
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— Milo me contó que lo reconocieron por un pañuelo que llevaba al cuello.
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— No sabía eso. Yo recuerdo que mamá mandó a Milo y al Tito a comprar lienzo a la tienda de Santiago, que estaba frente al hospital.
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— Sí, y frente a la escuela donde hice la secundaria.
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— Sí. Yo tenía 5 años, pero me acuerdo como si fuera en este momento que mamá les pedía lienzo para envolver a Benigno.
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Madre Leonides Carrere y nuera Chela

Comento con mi mamá el blog. Anita le ha llevado mensajes impresos, yo le leo otros por teléfono. Dice:
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— Qué suerte que el Cholo cuenta algunas cosas. No queda nadie que recuerde. Habría que sentarse a charlar con Horacio. Cholo cuenta que a los muertos les sacaban los botones. Era así. Los botones y los zapatos.
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— ¿Para qué? ¿Para no despreciar?
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— No. Eran ritos de otra época…
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El tema nos lleva al mensaje “Patricia indomesticable” y sintetizamos hablando del funeral de Carlos.
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— En el velorio de Chela hicimos la cuenta con Beto, el hermano de Carlos, y sacamos que hace 40 años de la muerte de Carlos.
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— Sí, fue en el 66. Octubre del 66.
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— ¿Y cuánto tiempo estuvieron casados?
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— Menos de tres años.
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— ¡Menos de tres años! ¡Y 40 de viudez! No me parece que le hayan faltado ocasiones de volver a casarse…
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— ¡Tuvo tantos candidatos!
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— ¿Y entonces?
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— Me parece que fue la competencia con la vieja Carrere. Yo reuní a los Carrere (nota: Celia tenía en ese momento 26 años) y les dije que se había encontrado el cadáver. Ahí fueron unos gritos y una hecatombe, y entonces la vieja Carrere le dijo a Chela “¿Vos qué llorás tanto, si en dos años ya vas a andar con otro? Yo soy la madre, yo lo voy a querer toda mi vida”, a lo que Chela (28) contestó: “Yo le voy a demostrar que lo quería más que usted”.
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¿Qué estará pasando ahora, que Chela murió? ¿Habrá ganado, siendo que murió sin conocer a otro hombre? ¿O habrá ganado Leonides, porque tiene más tiempo para querer a Carlos?

Pedido a Cholo

¿Nos contarías qué hacía nuestra familia en España?

¿Por qué se vinieron a la Argentina?

¿Cómo se vinieron?

¿Qué quedó allí?

¿Quiénes vinieron y quiénes se quedaron?

¿Aún tenemos parientes en España?

¿Por qué vinieron a San Nicolás?

Cholo, estas son sólo algunas de entre cinco o seis millones que tenemos.

Gracias por responderlas.

Un abrazo

sábado, 5 de mayo de 2007

Sobrenombres


No le creo a quienes se presentan como buenos. En cada Lorenzo hay una cuota de maldad, un tipo de maldad muy característica, que he visto en España, insidiosa, picante y gratuita. No me parece mal que exista, salvo que no debería ejercerse contra los chicos.

La ligan los chicos, pero el objeto preferido de esa maldad o malicia son los de afuera.

Cada uno de los parientes políticos, cada uno sin excepción, recibió un sobrenombre. Algunos son bestiales, como Mono Relojero o Matraca. Otros son más sutiles y corrosivos, y no me atrevo a ponerlos aquí para no alentar rupturas que no podrán arreglarse. Todos son de una perfidia sin límites.

Que los de afuera hayan sido el principal blanco no significa que fueran el único. También cayeron sobrenombres sobre los hijos de un Lorenzo y uno de afuera (especialmente cuando se parecía a su papá o mamá de afuera), y también sobre otros Lorenzo. La malicia no se detiene ante nada y es un vicio.

A mí me ha molestado mucho que me anduvieran diciendo San Martín y Merceditas. Me enfurecí, pero a la vez reconocí lo bien puesto que estaba ese sobrenombre.

La malicia Lorenzo es de alta calidad, lo prueba la precisión indiscutible de los sobrenombres y su formidable poder de síntesis. Hay que ser muy inteligente para lograr precisión absoluta y síntesis extrema.

Veamos el caso de San Martín y Merceditas: anda solo con la nena para todas partes. Le dieron el piante. Ahora lleva la nena para acá y para allá. En colectivo, sin auto. Sin ayuda. Era muy loco y orgulloso, exitoso e inteligente y ahí está, despachado por la fulana, que vaya a saber con quién anda, mientras él le hace de niñero.

Hay todo de verdad en ese sobrenombre. En esta foto estoy en el cementerio de la Chacarita el año pasado, el Día del Padre.

Con Merceditas.
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